La excanciller alemana Angela Merkel recibió este martes 19 de mayo en Estrasburgo el Premio Carlomagno, galardón que reconoce su contribución a la integración europea. Durante el acto, celebrado en la sede del Parlamento Europeo, Merkel pronunció un discurso en el que instó a la Unión Europea a recordar sus propias promesas y a defender los valores fundacionales del proyecto comunitario, según fuentes de la organización.
Un legado controvertido
La concesión del premio no estuvo exenta de polémica. Diversos sectores criticaron la decisión del jurado, al considerar que el legado de Merkel en Europa es ambiguo. Durante sus 16 años al frente de Alemania, la excanciller impulsó políticas de austeridad en la crisis del euro y mantuvo una postura firme en la crisis de refugiados de 2015, decisiones que siguen dividiendo a la opinión pública europea.
En su intervención, Merkel eludió referirse directamente a las críticas, pero subrayó que
Europa debe recordar sus promesas: libertad, solidaridad y responsabilidad compartida
, según recogió la agencia DPA. La excanciller evitó pronunciarse sobre los actuales desafíos de la UE, como la guerra en Ucrania o el auge del euroescepticismo, aunque fuentes del Parlamento Europeo señalaron que el discurso buscaba inspirar a las nuevas generaciones de líderes comunitarios.
El Premio Carlomagno, instituido en 1950, ha sido otorgado anteriormente a figuras como Winston Churchill, el papa Francisco y el expresidente francés François Mitterrand. La distinción a Merkel llega en un momento en que la UE busca redefinir su rumbo ante la creciente polarización interna y las presiones externas.




