La excanciller alemana Angela Merkel ha instado a la Unión Europea a seguir regulando el discurso en las redes sociales, en una intervención realizada el 21 de mayo. Merkel, considerada la arquitecta de la primera ley de censura en internet en Alemania, aboga ahora por una regulación continental que, según sus palabras, lleve a los usuarios a «dejar de preocuparse y aprender a amar el botón de borrar».

Stop worrying and learn to love the delete button.

La declaración de Merkel se produce en un momento en que Bruselas revisa el marco normativo sobre plataformas digitales, especialmente la Ley de Servicios Digitales (DSA). La excanciller, que durante su mandato impulsó la NetzDG (ley alemana contra los discursos de odio en internet), defiende que la experiencia alemana debe ampliarse a todo el bloque para combatir la desinformación y los discursos ilícitos.

Un modelo controvertido

La ley alemana de 2017 obliga a las plataformas a retirar contenido manifiestamente ilegal en un plazo de 24 horas, bajo amenaza de multas millonarias. Críticos de la norma señalan que ha provocado un sobrebloqueo de contenido legítimo y ha externalizado la censura a empresas privadas. Organizaciones de derechos digitales han alertado del riesgo de que un enfoque similar a escala europea consolide un modelo de vigilancia y restricción de la libertad de expresión.

Merkel, sin embargo, insiste en que la regulación es necesaria para preservar la democracia y la convivencia. «Las plataformas no pueden ser espacios sin ley», declaró durante el evento. La UE ya ha dado pasos en esa dirección con la DSA, que exige a las grandes plataformas evaluar riesgos sistémicos y adoptar medidas contra la desinformación. La propuesta de Merkel sugiere endurecer aún más los plazos de retirada y ampliar la definición de contenido ilegal.