El politólogo estadounidense John Mearsheimer ha descrito la retórica del presidente Donald Trump sobre Irán como una «montaña rusa» en su última intervención en el programa Judging Freedom, publicada el 26 de mayo de 2026. Según el analista realista, los bandazos entre amenazas de bombardeo y posibles acuerdos de paz siembran incertidumbre en la comunidad internacional y dificultan cualquier avance diplomático sostenible.

Mearsheimer, una de las voces más influyentes del realismo en las relaciones internacionales, señaló que la estrategia errática de Trump supone un riesgo para la estabilidad regional. «La retórica cambia constantemente», afirmó durante el programa, en un análisis que subraya la dificultad de negociar con un interlocutor que alterna entre la beligerancia y la apertura al diálogo en cuestión de días.

Un vaivén que marca la política hacia Teherán

En las últimas semanas, Trump ha oscilado entre insinuar una reanudación de los bombardeos contra objetivos iraníes y señalar que está dispuesto a firmar un acuerdo de paz con Teherán. Esta dualidad es, según Mearsheimer, contraproducente: ni convence a los halcones de su Administración ni genera confianza en la parte iraní.

El analista advirtió del peligro de «conducir la diplomacia en público», una práctica que, en su opinión, expone a Estados Unidos a perder credibilidad y margen de maniobra. La falta de una línea clara fomenta que actores regionales como Israel o Arabia Saudí tomen posiciones basadas en supuestos que pueden quedar obsoletos al día siguiente.

Las implicaciones para el conflicto

Mearsheimer, conocido por su defensa del realismo ofensivo y por haber pronosticado la invasión rusa de Ucrania, no ofreció una predicción concreta sobre si Trump acabará optando por la vía militar o la diplomática. Sin embargo, insistió en que el coste de la incertidumbre recae sobre la estabilidad de Oriente Próximo y la seguridad energética global.

El análisis, difundido a través de la plataforma Substack y republicado el 27 de mayo por Antiwar.com, llega en un momento en que las tensiones entre Washington y Teherán se mantienen elevadas, sin que se haya materializado ni un alto el fuego definitivo ni una escalada mayor. La comunidad de expertos sigue dividida entre quienes ven posible un acuerdo limitado y quienes creen que la lógica electoral de Trump le empuja hacia una confrontación.