El reconocido politólogo estadounidense John Mearsheimer ha puesto en duda la coherencia estratégica de Estados Unidos en el conflicto de Ucrania y en su rivalidad con China, durante una entrevista grabada en Suiza el pasado 17 de mayo. El analista realista, entrevistado por Tom Switzer, abordó la interrogante clave sobre si la administración estadounidense adoptará una postura conciliadora o beligerante en los próximos meses.

La disyuntiva de Washington

Mearsheimer planteó la cuestión central: «¿Lo hará o no lo hará?», en referencia a la posibilidad de que Estados Unidos busque una solución negociada en Ucrania o endurezca su postura contra China. Según el politólogo, los resultados del viaje del presidente Donald Trump a China serán determinantes para el rumbo de la política exterior estadounidense. El análisis sugiere que Washington se enfrenta a una disyuntiva crítica entre mantener una línea dura heredada de la era Biden o abrir la puerta a acuerdos que reduzcan las tensiones globales.

Ucrania y la obsesión con Cuba

En la entrevista, Mearsheimer también se refirió a la evolución de la guerra en Ucrania, señalando que la capacidad de resistencia de ambas partes podría estar llegando a un límite. Asimismo, criticó la atención de Washington hacia Cuba, calificándola de «obsesión» por intentar lograr un cambio de régimen contra Raúl Castro, de 94 años. Para el analista, esta prioridad desvía recursos y atención de desafíos estratégicos más acuciantes, como la competencia con China o la estabilidad en Europa del Este.

La obsesión de EE.UU. por ajustar cuentas con Raúl Castro, de 94 años, logrando finalmente un cambio de régimen en Cuba, es una distracción que debilita su posición global.

Las declaraciones de Mearsheimer han reavivado el debate sobre el rumbo de la política exterior estadounidense en un momento en que las decisiones de la Casa Blanca podrían redefinir el equilibrio geopolítico mundial.