Marruecos ha escalado hasta el puesto 22 del Barómetro del Turismo Mundial elaborado por ONU Turismo, según los datos correspondientes a 2025 publicados en junio de 2026. El reino alauí recibió 19,8 millones de turistas internacionales el año pasado, una cifra que refleja su avance como potencia turística y que sitúa al país norteafricano como competidor directo de España, tradicional líder del sector en el Mediterráneo.

El informe de ONU Turismo, difundido por el Ministerio de Turismo, Artesanía y Economía Social y Solidaria de Marruecos, destaca la progresión sostenida del país, que ha ganado varias posiciones en los últimos años gracias a inversiones en infraestructuras, mejora de la conectividad aérea y una estrategia de promoción centrada en mercados europeos y asiáticos. Fuentes del ministerio señalaron que el objetivo a medio plazo es situarse entre los 15 primeros destinos mundiales.

Competencia directa en el Mediterráneo

El ascenso de Marruecos cobra relevancia porque se produce en un contexto de dura competencia turística en el sur de Europa y el norte de África. España, que ocupa los primeros puestos del ranking mundial, ha visto cómo Marruecos le recorta distancias gracias a precios competitivos, nuevas rutas aéreas y una oferta cultural y de sol y playa en plena expansión. Según los datos del barómetro, la diferencia en llegadas entre ambos países se ha reducido en comparación con ejercicios anteriores.

Para los analistas del sector, el avance marroquí no es coyuntural: responde a una estrategia de Estado que incluye la construcción de nuevos aeropuertos, la ampliación de la red de trenes de alta velocidad y la promoción de ciudades como Marrakech, Fez y Tánger. El Ministerio de Turismo marroquí recordó en un comunicado que el país ha duplicado sus llegadas internacionales en menos de una década.

Un destino en alza

El puesto 22 mundial sitúa a Marruecos por delante de destinos consolidados como Egipto o Turquía en algunos indicadores, aunque estos países mantienen cifras absolutas superiores en determinados segmentos. La clasificación de ONU Turismo mide el número de llegadas internacionales, un parámetro en el que Marruecos ha crecido un 12% interanual en 2025, según estimaciones oficiales.

El Gobierno marroquí ha fijado como meta alcanzar los 26 millones de turistas en 2030, un objetivo que coincide con la celebración del Mundial de fútbol de 2030, que el país organizará junto a España y Portugal. Para entonces, las autoridades prevén que Marruecos haya escalado hasta el top 15 mundial, consolidándose como uno de los grandes polos turísticos del Mediterráneo.