Los aeropuertos de Marruecos registraron 36,3 millones de pasajeros durante 2025, lo que supone un incremento del 11% respecto al año anterior, según anunció este lunes el ministro de Transportes y Logística marroquí, Abdessamad Kayouh. La cifra consolida al país norteafricano como un hub aéreo regional en plena expansión, compitiendo directamente con los grandes aeropuertos españoles como los de Madrid, Barcelona y Málaga.

El tráfico internacional, que representa el grueso del movimiento, alcanzó los 32,4 millones de viajeros, sostenido por el aumento de conexiones con Europa, África y Oriente Próximo. Marruecos ha invertido en los últimos años en la ampliación de sus principales terminales —como las de Casablanca, Marrakech y Agadir— y en la captación de aerolíneas de bajo coste, lo que le ha permitido desviar flujo de pasajeros del sur de Europa.

Un competidor directo para España

El crecimiento del tráfico aéreo marroquí no es un dato aislado, sino que refleja una estrategia deliberada del Gobierno de Rabat por convertirse en la puerta de entrada a África y en un centro logístico regional. Mientras los aeropuertos españoles han registrado ritmos de crecimiento más moderados —Aena reportó un incremento del 6,8% hasta noviembre de 2025—, los marroquíes doblan ese porcentaje, lo que evidencia una pérdida relativa de competitividad en la captación de rutas internacionales.

Según fuentes del Ministerio de Transportes marroquí, el objetivo es superar los 40 millones de pasajeros anuales antes de 2028, aprovechando la cercanía con Europa, los costes operativos más bajos y la creciente demanda de viajes hacia el continente africano. La conectividad aérea se ha convertido en un factor estratégico para el turismo —que representa cerca del 7% del PIB marroquí— y para la atracción de inversiones extranjeras.