El Parlamento de Marruecos ha participado por primera vez en los trabajos de la Asamblea Parlamentaria de la OTAN, celebrados en Lituania entre el 29 de mayo y el 1 de junio de 2026. La delegación marroquí, encabezada por el diputado Saber Kiaf, se ha sumado al debate multilateral sobre seguridad y gobernanza global en un gesto que consolida la creciente asociación entre Rabat y la Alianza Atlántica.

La presencia marroquí en este foro, reservado tradicionalmente a los estados miembros y a los socios más próximos, refleja la profundización de la relación bilateral entre Marruecos y la OTAN en los últimos años. El país norteafricano forma parte de la iniciativa Diálogo Mediterráneo desde 1995 y ha intensificado su colaboración en materia de lucha contra el terrorismo, seguridad marítima y control migratorio en el Sahel.

Implicaciones para el equilibrio en el Mediterráneo

Para España, la creciente sintonía entre la OTAN y Marruecos tiene una lectura geopolítica ambivalente. Por un lado, Rabat se convierte en un socio útil para la Alianza en el flanco sur, contribuyendo a la estabilidad de una región crítica. Por otro, la autonomía estratégica que Marruecos gana con este vínculo directo refuerza su posición en el conflicto del Sáhara Occidental y en la competencia por la influencia en el Mediterráneo, donde España ha sido históricamente el principal interlocutor europeo.

La participación de Saber Kiaf en las sesiones de Lituania, según fuentes parlamentarias consultadas, se centró en los desafíos de seguridad en el Sahel y en la necesidad de una cooperación más estrecha entre la Alianza y los países del norte de África. Marruecos, que aspira a un estatus de aliado principal extra-OTAN, ve en estos foros una plataforma para legitimar su papel como potencia regional estable frente a la inestabilidad de Argelia y Libia.

La Asamblea Parlamentaria de la OTAN reúne a delegaciones de los estados miembros y de países asociados para debatir sobre defensa y seguridad. La inclusión de Marruecos en este cónclave supone un espaldarazo a su diplomacia parlamentaria y un mensaje directo a la comunidad internacional sobre su relevancia estratégica.