Marruecos ha participado en la 38ª sesión del Consejo Internacional del programa El Hombre y la Biosfera (MAB) de la UNESCO, consolidando su papel en la red mundial de reservas de biosfera. La reunión, celebrada el 8 de junio de 2026, abordó la nueva hoja de ruta de estas reservas y sirvió para que el Reino alauí reforzara su posicionamiento en biodiversidad y desarrollo sostenible.
Una plataforma de soft power
La presencia activa de Marruecos en la UNESCO se inscribe en su estrategia de soft power y proyección internacional, un ámbito en el que compite directamente con España por la influencia cultural y diplomática en el Mediterráneo y África. Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores marroquí, la delegación destacó la importancia de la cooperación multilateral para la conservación de la biodiversidad, según fuentes oficiales.
La participación de Marruecos en el Consejo MAB le permite posicionarse como actor clave en foros internacionales, mientras España busca mantener su liderazgo en la región a través de instituciones similares. La red de reservas de biosfera, impulsada por la UNESCO, incluye espacios naturales protegidos que Marruecos ha incrementado en los últimos años, con un total de 3 reservas reconocidas en su territorio.
Contexto de rivalidad diplomática
Este movimiento se produce en un momento de tensión diplomática entre Rabat y Madrid por cuestiones de soberanía e influencia en el norte de África. La apuesta marroquí por la UNESCO refuerza su imagen como socio fiable en desarrollo sostenible, un campo donde España también ha liderado iniciativas. La nueva hoja de ruta de las reservas de biosfera, que se debatió en la sesión, marcará las prioridades globales para los próximos años, según informó la UNESCO en un comunicado.




