Marruecos se ha consolidado como el principal proveedor de frutas y verduras de España en valor durante los primeros cuatro meses de 2026, según los últimos datos publicados por la Federación Española de Asociaciones de Productores y Exportadores de Frutas, Hortalizas, Flores y Plantas Vivas (FEPEX). La cifra sitúa al país norteafricano por delante de otros competidores en el mercado español, reflejando una creciente dependencia de las importaciones agrícolas marroquíes.

La balanza comercial hortofrutícola entre ambos países muestra la presión competitiva que el sector español afronta ante el aumento de las exportaciones marroquíes. Aunque no se han especificado las cifras exactas del valor de las importaciones, el liderazgo de Marruecos en este segmento es significativo para la soberanía alimentaria y la balanza comercial española. El fenómeno no es nuevo: Marruecos ha ido ganando cuota de mercado en la UE gracias a sus costes de producción más bajos y a acuerdos comerciales preferenciales. Para el campo español, especialmente en comunidades como Almería, Murcia o Valencia, la competencia marroquí se ha traducido en una pérdida de competitividad en productos como el tomate, el pimiento o el calabacín. La falta de reciprocidad en las condiciones fitosanitarias y laborales entre ambos países ha sido denunciada repetidamente por las organizaciones agrarias españolas. Los datos de FEPEX, que recogen el valor de las importaciones, no detallan el volumen en toneladas, pero indican una tendencia sostenida al alza de los productos marroquíes en los lineales españoles.