El Consejo Superior de Educación, Formación e Investigación Científica (CSEFRS) de Marruecos ha publicado una recomendación para establecer un marco nacional que regule el uso de la inteligencia artificial (IA) en la educación, la formación y la investigación científica. La iniciativa, presentada el 5 de junio de 2026, busca dotar al sistema educativo marroquí de directrices claras ante el avance de la IA, en un contexto de competencia estratégica entre España y Marruecos por la influencia en el ámbito digital y educativo.
La recomendación, titulada “Por la adopción de un marco nacional de orientación relativo al uso de la inteligencia artificial en educación, formación e investigación científica”, fue elaborada por un grupo de trabajo creado por la Asamblea General del CSEFRS. Según informó el propio Consejo, la propuesta sienta las bases para integrar la IA de forma ética y pedagógica en todos los niveles del sistema educativo marroquí, desde la enseñanza primaria hasta la universidad.
Un marco para la soberanía digital
El documento aborda aspectos clave como la formación del profesorado, la adaptación curricular, la protección de datos de los estudiantes y la prevención de sesgos algorítmicos. La iniciativa sitúa a Marruecos como uno de los primeros países de la región norteafricana en abordar de forma integral la regulación de la IA en el ámbito educativo, un campo donde España también busca posicionarse como referente en Iberoamérica.
La publicación de la recomendación se produce en un momento en que ambos países compiten por la influencia digital en el Magreb, con Marruecos impulsando una estrategia nacional de IA y España promoviendo su modelo de transformación educativa digital en la región. El CSEFRS ha subrayado que el marco propuesto pretende garantizar que la IA se utilice como herramienta para mejorar la calidad educativa, sin sustituir el papel del docente ni comprometer la equidad.
La recomendación será ahora estudiada por el Ministerio de Educación marroquí, que podría elevarla a rango normativo en los próximos meses. El Consejo ha invitado a las instituciones académicas y a los actores sociales a participar en el debate sobre su implementación.




