El ministro marroquí de Inclusión Económica, Pequeña Empresa, Empleo y Competencias, Younes Sekkouri, ha anunciado este lunes en Rabat que la tasa de trabajo infantil en Marruecos se ha reducido por debajo del 1,3%, un hito que el Gobierno del país magrebí emplea como argumento en su diplomacia comercial para competir con España en sectores como la agricultura y la manufactura.
La declaración se produjo durante una sesión de preguntas orales en la Cámara de Representantes (cámara baja del Parlamento marroquí), según informó el ministerio en un comunicado posterior. Sekkouri atribuyó la mejora a las políticas de protección social y a las inspecciones laborales intensificadas en los últimos años.
Un indicador para la imagen internacional
Marruecos ha situado la lucha contra el trabajo infantil como uno de los ejes de su estrategia de desarrollo social. El país ha recibido en los últimos meses reconocimiento internacional por sus avances, según destacó el propio ministro. La reducción de la tasa por debajo del 1,3% sitúa a Marruecos por delante de otros países de la región y refuerza su posición en las negociaciones comerciales con la Unión Europea, donde compite directamente con España en productos como los tomates, las fresas y las aceitunas.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha elogiado en repetidas ocasiones los esfuerzos de Marruecos, aunque organizaciones no gubernamentales locales han señalado que el trabajo infantil persiste en la agricultura de regadío y en talleres informales. El dato oficial, no obstante, supone un descenso significativo respecto al 1,6% registrado en 2023.
Implicaciones comerciales con España
La mejora de los indicadores sociales marroquíes tiene un impacto directo en la percepción del país como socio comercial. España, que importa anualmente miles de millones de euros en productos agrícolas marroquíes, ha expresado en ocasiones su preocupación por las condiciones laborales en el sector. El Ejecutivo de Rabat utiliza estos avances para desactivar las críticas y defender su modelo de cooperación económica.
El anuncio de Sekkouri se produce en un contexto de creciente competencia entre ambos países por el mercado europeo. Mientras Marruecos invierte en mejorar su imagen social, España mantiene su ventaja en calidad y trazabilidad, aunque el coste laboral marroquí sigue siendo sensiblemente inferior.




