El ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Nasser Bourita, ha recibido este 24 de junio al emisario del presidente de la República Democrática del Congo, Crispin Mbadu Phanzu, portador de un mensaje del mandatario congoleño, Félix Tshisekedi, dirigido al rey Mohamed VI. La reunión se celebra en Rabat y supone un paso más en la estrategia marroquí por consolidar alianzas en África central, una región de creciente interés geopolítico.
Aunque el contenido del mensaje no ha trascendido, fuentes diplomáticas citadas por medios locales indican que el encuentro responde al interés mutuo de reforzar la cooperación bilateral en ámbitos como la inversión y la estabilidad regional. La RDC, con sus vastos recursos minerales, representa un socio estratégico para Marruecos, que busca ampliar su presencia en el continente más allá del norte de África.
El movimiento diplomático se produce en un contexto en el que varios actores internacionales, entre ellos España, mantienen intereses económicos en el país africano, especialmente en los sectores de minería e infraestructuras. La maniobra de Rabat refuerza su posición en una región donde la competencia por la influencia es creciente, y donde Marruecos ha intensificado sus contactos diplomáticos y comerciales en los últimos años.
La visita del emisario de Tshisekedi subraya la voluntad de ambas partes de estrechar lazos, en un momento en que la política exterior marroquí busca consolidar alianzas clave al sur del Sáhara. La RDC, gobernada por Tshisekedi desde 2019, es el país más extenso del África subsahariana y cuenta con algunas de las mayores reservas mundiales de cobalto, cobre y coltán, minerales esenciales para la industria tecnológica global.




