La Dirección General de Meteorología (DGM) de Marruecos ha emitido un aviso por una ola de calor que afectará a las provincias del centro y sur del país desde el domingo hasta el miércoles de la próxima semana. Según el organismo, las temperaturas oscilarán entre los 42 y los 45 °C, un nivel que puede tener consecuencias significativas para la agricultura, la salud pública y el turismo en la región.

Las provincias del centro y sur marroquí son zonas especialmente sensibles a las altas temperaturas debido a su actividad agrícola —donde se cultivan productos como cítricos, olivos y hortalizas— y a su atractivo turístico. La ola de calor se produce a finales de junio y principios de julio, coincidiendo con el inicio del verano en el hemisferio norte, lo que podría agravar el impacto sobre la población y las infraestructuras.

La proximidad geográfica de Marruecos con el sur de España hace que este episodio de calor extremo sea relevante para los lectores españoles, ya que las masas de aire cálido pueden desplazarse hacia la península ibérica, elevando también las temperaturas en Andalucía y otras regiones del sur peninsular. Además, las condiciones meteorológicas adversas en el norte de África suelen tener repercusión en los flujos migratorios y en el comercio marítimo a través del estrecho de Gibraltar.

Las autoridades marroquíes recomiendan a la población tomar precauciones: evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día, mantenerse hidratado y prestar especial atención a los grupos más vulnerables, como niños y ancianos. El aviso de la DGM se enmarca en una temporada estival que, según los expertos, podría ser especialmente cálida en todo el norte de África.