El Gobierno de Marruecos ha decretado el viernes 29 de mayo como día de descanso excepcional en las administraciones públicas y colectividades territoriales con motivo de la celebración del Aïd Al-Adha, según anunció el Departamento del Jefe del Gobierno el sábado 23 de mayo. La festividad religiosa, una de las más importantes del calendario islámico, conmemora la disposición del profeta Abraham a sacrificar a su hijo y se celebra este año el miércoles 27 de mayo (10 de Dhu al-Hiyya de 1447).

El Ejecutivo marroquí ha fijado el viernes siguiente como jornada no laborable para facilitar la celebración familiar, al coincidir con el final de la semana laboral. La decisión afecta a todas las administraciones del Estado y entes locales, aunque no se han detallado servicios mínimos. Según fuentes oficiales, la medida no altera el calendario laboral del sector privado, que queda a criterio de cada empresa.

El cierre excepcional puede tener implicaciones prácticas para los flujos transfronterizos con España, especialmente en los pasos de Ceuta y Melilla, donde las administraciones marroquíes suelen ajustar sus horarios durante las festividades religiosas. Históricamente, festivos como el Aïd Al-Adha han provocado reducciones en la actividad aduanera y de control de pasajeros, lo que podría ralentizar el tránsito de personas y mercancías durante ese viernes. No obstante, el Ministerio del Interior marroquí no ha publicado por ahora instrucciones específicas sobre la operativa en los puestos fronterizos.

La decisión se enmarca en la política de Marruecos de reconocer las festividades islámicas como días no laborables en el sector público, una práctica habitual en el país vecino que afecta aproximadamente a una decena de jornadas al año. En esta ocasión, el decreto se ha publicado con seis días de antelación, permitiendo a los ciudadanos y a las empresas planificar el cierre administrativo.