La Fundación Mohammed V para la Solidaridad, por orden del rey Mohammed VI, ha puesto en marcha este miércoles 10 de junio de 2026 la Operación Marhaba, un dispositivo de acogida destinado a los marroquíes residentes en el extranjero que regresan al país durante el verano. El operativo se activa a medianoche en los principales puertos y aeropuertos del Reino, según ha informado la fundación en un comunicado.
Un dispositivo estratégico para la gestión migratoria
La Operación Marhaba –que en árabe significa “bienvenida”– se repite cada año y busca facilitar el tránsito de cientos de miles de ciudadanos marroquíes que viajan a su país de origen durante las vacaciones estivales. Este flujo masivo tiene un impacto significativo en las fronteras marítimas y aéreas, así como en las ciudades autónomas españolas de Ceuta y Melilla, donde se concentran los principales pasos fronterizos entre Europa y Marruecos.
La Fundación Mohammed V, que coordina el dispositivo junto a otras instituciones nacionales, ha desplegado equipos de recepción y asistencia en los puntos de entrada para agilizar los trámites aduaneros y sanitarios. Aunque la organización no ha precisado el número de efectivos ni el presupuesto asignado, fuentes oficiales marroquíes han señalado que el operativo se mantendrá durante los meses de julio, agosto y septiembre, coincidiendo con el periodo de mayor afluencia.
Por instrucciones del rey Mohammed VI, la Fundación Mohammed V para la Solidaridad lanza la operación Marhaba de acogida de los marroquíes residentes en el extranjero.
El dispositivo cobra especial relevancia en un contexto de presión migratoria creciente en el Mediterráneo occidental y de tensiones diplomáticas entre Marruecos y la Unión Europea por los flujos irregulares. La Operación Marhaba se presenta como un mecanismo de control ordenado del retorno de la diáspora, que también sirve para aliviar los picos de demanda en los servicios consulares y de transporte.
El lanzamiento de la operación se produce sin que se hayan registrado incidencias destacables en los primeros momentos, según fuentes de la fundación. El dispositivo se activa con la colaboración de las autoridades portuarias, aeroportuarias, aduaneras y de seguridad, así como de las compañías de transporte marítimo y aéreo que operan las rutas con Europa.




