El rey de Marruecos, Mohammed VI, ha concedido una gracia real a 15 de los 18 hinchas senegaleses que permanecían encarcelados en el país por actos de vandalismo durante la Copa Africana de Naciones (CAN 2026), celebrada el pasado mes de febrero. La medida, anunciada el 26 de mayo, busca desactivar las tensiones diplomáticas generadas con Senegal y mejorar la imagen de Marruecos como anfitrión del torneo.

Los aficionados fueron detenidos tras enfrentamientos y destrozos ocurridos durante el partido entre Senegal y Marruecos, que dejaron varios heridos y daños materiales. La noticia de su liberación ha sido recibida con alivio en Dakar, donde la prensa local los ha calificado de «héroes nacionales», en un contexto de crisis política interna en Senegal.

Sin embargo, tres de los detenidos no han sido incluidos en el indulto y continúan en prisión, sin que las autoridades marroquíes hayan precisado los motivos de la exclusión. Según la versión oficial, la gracia real se enmarca en la tradición del Aíd al Adha, festividad que Marruecos celebra estos días, y pretende «fortalecer los lazos de hermandad» entre ambos países.

La decisión llega después de semanas de presión diplomática por parte de Senegal, cuyo Gobierno había solicitado formalmente la liberación de los detenidos. El Ministerio de Asuntos Exteriores marroquí confirmó en un comunicado que la medida responde a «consideraciones humanitarias y de fraternidad africana», aunque fuentes diplomáticas citadas por la prensa local señalan que también busca evitar un deterioro mayor en las relaciones bilaterales.