El Centre Monétique Interbancaire (CMI) de Marruecos ha lanzado este 15 de junio WaSL by CMI, una solución de identidad digital unificada que permitirá a los usuarios acceder a servicios bancarios, wallets, fintechs y canales físicos con una sola conexión. La iniciativa abre la puerta al desarrollo de superapps marroquíes, en un movimiento que refuerza la ambición tecnológica del país en el sector de los servicios financieros digitales.

Una única puerta de entrada

WaSL funciona como un hub de servicios electrónicos que integra la oferta de pago multicanal del CMI. Según la entidad, la plataforma permite que cualquier servicio financiero esté disponible en las aplicaciones bancarias, wallets y redes físicas que ya utilizan a diario millones de marroquíes. La clave es la interoperabilidad: el usuario no necesita registrarse en cada plataforma, sino que WaSL actúa como nexo de identidad y autenticación.

Una sola conexión para hacer un servicio accesible en las aplicaciones bancarias, wallets, redes físicas y canales fintech ya utilizados.

El CMI, que gestiona la infraestructura de pagos electrónicos en Marruecos, busca con esta iniciativa unificar el ecosistema digital financiero del país y facilitar el surgimiento de superapps locales que compitan con gigantes globales. La plataforma está diseñada para que bancos, fintechs y comercios puedan integrar sus servicios sin necesidad de desarrollar sistemas propietarios.

Competencia en el norte de África

El lanzamiento de WaSL sitúa a Marruecos en una posición de vanguardia en el sector de las superapps dentro de la región MENA. Países como Egipto y los Emiratos Árabes Unidos también han apostado por soluciones similares, pero la iniciativa del CMI destaca por ser impulsada por el consorcio interbancario, lo que garantiza la adhesión de las principales entidades financieras del país.

La medida también responde a la creciente demanda de servicios financieros digitales en Marruecos, donde el uso de wallets y pagos móviles ha crecido de forma acelerada en los últimos años. Con WaSL, el CMI aspira a convertirse en el centro neurálgico de la transformación digital del país.