El Gobierno de Marruecos ha situado como prioridad estratégica atraer una mayor parte de las remesas enviadas por los marroquíes residentes en el extranjero (MRE) hacia sectores productivos del país. La iniciativa, anunciada el 22 de mayo de 2026, busca transformar el patrón de uso de estos flujos financieros, tradicionalmente orientados al consumo, hacia inversiones que generen empleo y desarrollo sostenible.

Una diáspora de seis millones de personas

La comunidad marroquí en el exterior suma aproximadamente seis millones de personas, concentradas mayoritariamente en Europa. Según fuentes oficiales, las remesas que envían anualmente representan una de las principales fuentes de divisas para el reino magrebí, pero una parte significativa se destina a gastos corrientes de las familias receptoras. El nuevo plan pretende ofrecer instrumentos financieros y ventajas fiscales para que esos fondos se dirijan a proyectos industriales, agrícolas o de servicios.

El Ejecutivo marroquí considera que el país se ha convertido en una tierra de oportunidades para su diáspora, y que el reto es aprovechar el caudal de ahorro y experiencia acumulado por los MRE. La medida forma parte de una estrategia más amplia de captación de inversión extranjera, en un contexto de competencia regional con otros destinos como España o Turquía.

Implicaciones para la economía española

Para España, donde reside una de las mayores colonias de marroquíes en el extranjero, la iniciativa podría tener un doble impacto: por un lado, reducir el flujo de remesas que se canalizan hacia Marruecos en favor de la inversión directa; por otro, estimular la creación de empresas y empleo en origen, lo que a largo plazo podría desincentivar la emigración. Según analistas, el éxito del plan dependerá de la confianza de la diáspora en el marco jurídico y financiero marroquí.

El reino ofrece un entorno estable y ventajas competitivas para los inversores de la diáspora, según declaraciones de responsables del Ministerio de Economía.

El Gobierno marroquí prevé lanzar una campaña informativa en los principales países de acogida y simplificar los trámites administrativos para la creación de empresas por parte de los MRE. La medida se enmarca en los esfuerzos por aumentar la inversión productiva y reducir la dependencia de las transferencias corrientes, en un momento en que la economía marroquí busca consolidar su crecimiento tras las perturbaciones climáticas y globales de los últimos años.