El balance del derrumbe de un edificio en el barrio Aïn Nokbi, en la ciudad marroquí de Fez, ha ascendido a cuatro fallecidos y 14 personas atrapadas bajo los escombros, según fuentes de los servicios de emergencia presentes en el lugar. El suceso se produjo en la mañana del 21 de mayo y las labores de rescate continúan de forma ininterrumpida.
El inmueble colapsado se encuentra en el distrito de Jnane El Ward, una zona densamente poblada de la antigua capital imperial. Los equipos de protección civil marroquíes trabajan con maquinaria pesada y perros adiestrados para localizar a los desaparecidos, mientras los familiares de las víctimas aguardan noticias en los alrededores acordonados por las autoridades.
Deficiencias estructurales crónicas
El colapso ha vuelto a poner de relieve el deterioro del parque edificatorio en Marruecos, donde muchos inmuebles antiguos carecen de mantenimiento adecuado y no se someten a controles periódicos. Según expertos en urbanismo, la falta de inspecciones técnicas y la construcción sin permisos en zonas vulnerables agravan el riesgo de tragedias como esta. El Gobierno marroquí ha anunciado en el pasado planes de rehabilitación, pero su aplicación sigue siendo desigual.
Las autoridades locales han abierto una investigación para determinar las causas exactas del derrumbe, aunque las primeras hipótesis apuntan a deficiencias estructurales agravadas por las lluvias de los últimos días. La Fiscalía de Fez ha ordenado el precintado del perímetro y la toma de declaraciones a los propietarios del edificio.




