El Estado social marroquí ha puesto en marcha un ambicioso programa de ayuda directa y mouachir (sistema de apoyo social) con el objetivo de establecer un ingreso mínimo de dignidad. La iniciativa, descrita por el experto en políticas públicas Mohamed Abdi, beneficiará a 4 millones de hogares y movilizará decenas de miles de millones de dirhams, según fuentes oficiales marroquíes.
Un cambio de escala en la protección social
Durante décadas, Marruecos priorizó la construcción de infraestructuras y la modernización territorial. Ahora, el Estado social marroquí ha cambiado de escala, buscando reducir la pobreza y la desigualdad mediante un sistema de transferencias directas. El programa, que arrancó oficialmente a principios de 2026, forma parte de una estrategia más amplia de transformación del sistema de protección social.
Abdi examina en un análisis publicado por la prensa marroquí las fortalezas y fragilidades del plan. Entre los aciertos, destaca la apuesta por la focalización en los hogares más vulnerables, mientras que los desafíos incluyen la necesidad de garantizar la sostenibilidad financiera y la eficacia en la entrega de las ayudas.
Impacto económico y competencia estratégica
El programa no solo tiene un impacto interno, sino que también refuerza la posición de Marruecos en el norte de África en un contexto de competencia estratégica con España y otros países europeos. El ingreso mínimo de dignidad pretende estabilizar la economía doméstica de millones de familias, lo que podría reducir la presión migratoria y fortalecer la cohesión social.
Las autoridades marroquíes han comprometido una inversión significativa, medida en miles de millones de dirhams, aunque no se han detallado las cifras exactas por fuentes oficiales. El éxito del programa dependerá de la capacidad del Estado para mantener el flujo de fondos y de la implementación efectiva sobre el terreno, según los analistas consultados.




