La Fiscalía marroquí ha desvelado graves irregularidades en la operación de importación de un millón de ovejas con motivo de la festividad del Aid al Adha, según un comunicado oficial fechado el 11 de julio. Las autoridades judiciales han decidido actuar contra los responsables de los presuntos desvíos y malversaciones que rodearon el proceso de adquisición del ganado, una iniciativa que el Gobierno impulsó para contener la escalada de precios del ovino local y facilitar el acceso de los ciudadanos al tradicional sacrificio.

La operación, que movilizó la compra de un millón de cabezas de ganado, fue presentada por el Ejecutivo como una medida extraordinaria para estabilizar el mercado cárnico ante la subida de los precios de los corderos nacionales. Sin embargo, la investigación de la Fiscalía ha puesto al descubierto prácticas fraudulentas que, según fuentes judiciales, podrían haber encarecido aún más el producto final y beneficiado a intermediarios sin escrúpulos.

Los detalles de la malversación aún no se han hecho públicos en su totalidad, pero el ministerio público ha asegurado que se han identificado manquements graves (incumplimientos graves) en la gestión de los contratos de importación. Las autoridades han abierto diligencias para determinar el alcance de las irregularidades y depurar responsabilidades, tanto en el ámbito administrativo como penal.

El caso ha generado un fuerte malestar en la opinión pública marroquí, especialmente por el simbólico peso que tiene el Aid al Adha en la vida social y familiar del país. La confianza en las instituciones podría verse afectada si las pesquisas confirman que la corrupción alteró una operación diseñada precisamente para proteger el bolsillo de los ciudadanos.