El rey de Marruecos, Mohammed VI, ha concedido la gracia real a 1.376 personas condenadas por distintos tribunales del país, según anunció este martes el Ministerio de Justicia marroquí. La medida, habitual en las festividades religiosas, se produce con motivo del Aïd Al Adha, una de las celebraciones más importantes del calendario islámico.

De los beneficiados, algunos se encuentran cumpliendo condena en prisión y otros en situación de libertad. La gracia real, recogida en un comunicado oficial, señala que «el Rey Mohammed VI ha tenido a bien conceder su gracia» a los reclusos, un gesto que el monarca repite en fechas señaladas como el Aïd Al Adha o la Fiesta del Trono.

La decisión del soberano alauí subraya el papel central de la monarquía en la vida política y social de Marruecos. La concesión de indultos masivos es una tradición que refuerza la imagen del rey como comandante de los creyentes y mediador entre el poder judicial y la clemencia real.

En ediciones anteriores, el número de indultados ha oscilado entre varios cientos y más de mil, en función de las recomendaciones del Ministerio de Justicia y de las peticiones presentadas por los propios reclusos o sus familias. La medida afecta tanto a delitos comunes como, en algunos casos, a presos de conciencia, aunque el comunicado oficial no detalla los tipos de delito.

El Aïd Al Adha, o Fiesta del Sacrificio, es una de las efemérides más sagradas del islam, en la que los fieles conmemoran la disposición de Abraham a sacrificar a su hijo. La tradición de los indultos reales en estas fechas se remonta a décadas atrás y forma parte de la política de clemencia que la corona marroquí despliega periódicamente.