Los servicios aduaneros de Marruecos incautaron 398 toneladas de bolsas de plástico durante 2025, una cifra que multiplica por seis las 64 toneladas decomisadas en 2024, según el informe anual de la Administración de Aduanas e Impuestos Indirectos (ADII), publicado este jueves.

Control fronterizo y sustitución de importaciones

El incremento de las incautaciones refleja la intensificación de los controles en las fronteras marroquíes y el endurecimiento de la lucha contra el contrabando de plásticos de un solo uso, prohibidos en el país desde 2016. La política soberanista del Gobierno marroquí en materia ambiental ha llevado a reforzar la vigilancia en puertos, aeropuertos y pasos terrestres para frenar la entrada de estos productos, en su mayoría procedentes de España.

Las bolsas de plástico incautadas suelen ser transportadas en camiones o contenedores que cruzan la frontera desde la ciudad española de Algeciras, el principal punto de entrada de mercancías hacia el norte de África. Las autoridades aduaneras marroquíes atribuyen el aumento de las incautaciones a una mayor coordinación entre los servicios de control y al uso de escáneres de rayos X en los principales puntos de paso, como el puerto de Tánger Med.

Marruecos mantiene una política de sustitución de importaciones que busca reducir la dependencia de productos extranjeros de plástico, fomentando al mismo tiempo la producción local de alternativas biodegradables. Esta estrategia, que forma parte del plan de desarrollo industrial del país, ha afectado directamente a los exportadores españoles de bolsas de plástico, que han visto reducida su cuota de mercado en el vecino del sur.

El informe de la ADII destaca también que las incautaciones se concentraron en las aduanas de Tánger, Casablanca y Laayoune, y que en varios casos se detectaron ocultaciones en cargamentos de otros productos. El valor estimado de las bolsas decomisadas supera los 10 millones de dirhams (unos 920.000 euros), según fuentes de la administración aduanera.

La lucha contra el plástico de un solo uso se ha convertido en una prioridad para el Ejecutivo marroquí, que en 2020 amplió la prohibición a la fabricación, importación y comercialización de bolsas de plástico, con sanciones que incluyen multas de hasta un millón de dirhams (unos 92.000 euros) y penas de prisión para los reincidentes.