Marruecos incrementó sus importaciones de gasoil y gasolina en 2025 en términos de volumen, pero la factura total se redujo gracias al abaratamiento de los precios internacionales de los derivados del petróleo, según datos del Consejo de la Competencia marroquí publicados este jueves.

El organismo regulador de la competencia en Marruecos detalla que la demanda nacional de combustibles sigue al alza, lo que ha impulsado las compras externas de estos productos. Sin embargo, la caída de los cursos internacionales de los productos petrolíferos durante el ejercicio ha permitido que el coste global de las adquisiciones en el exterior sea inferior al del año anterior, sin precisar las cifras exactas.

La evolución de las importaciones marroquíes de carburantes es un indicador clave de la dependencia energética del país norteafricano, que carece de refinerías operativas a pleno rendimiento y cubre la mayor parte de su consumo con compras en el mercado internacional. El dato cobra relevancia para España, dado que Marruecos es un competidor agrícola directo en productos como tomates, fresas y hortalizas, cuya producción requiere un uso intensivo de gasóleo para maquinaria y transporte.

Marruecos no dispone de refinerías que operen a plena capacidad desde el cierre de la refinería de Samir en 2015, lo que obliga al país a importar la mayoría de los carburantes que consume. Según el Consejo de la Competencia, el aumento del volumen importado responde al crecimiento de la demanda interna, impulsada por el sector del transporte y la agricultura. La reducción de la factura pese al mayor volumen evidencia el impacto directo de la cotización del crudo en la economía marroquí, altamente dependiente de las importaciones energéticas.