Marruecos importó 875.754 cabezas de ovino durante la campaña de 2023-2024 para abastecer el sacrificio del Aid al-Adha, la festividad religiosa más importante del país. El Gobierno marroquí destinó 437 millones de dirhams en subvenciones para sostener la operación, una cifra muy inferior a los 13.000 millones que algunos sectores habían denunciado, según fuentes oficiales recogidas por la prensa local.
La importación masiva de ganado responde a la necesidad de cubrir la demanda nacional durante la celebración, en la que cada familia sacrifica un cordero. Marruecos, pese a ser un país con tradición ganadera, no logra autoabastecerse por completo en fechas punta, lo que obliga a recurrir a mercados exteriores. El origen de las importaciones no ha sido detallado oficialmente, pero históricamente España y Francia son los principales proveedores.
Presión sobre el mercado ganadero español
La competencia de las compras marroquíes afecta directamente al sector ovino español, que ve cómo uno de sus mercados estratégicos se cubre con ganado de terceros países. Cada año, las exportaciones españolas de ovino a Marruecos sufren un retroceso durante los meses previos al Aid al-Adha, cuando el país norteafricano realiza sus mayores adquisiciones internacionales. La cifra de 875.754 cabezas representa un volumen significativo que podría haber sido abastecido en parte por ganaderos españoles, según asociaciones del sector.
El Ministerio de Agricultura marroquí defiende que las subvenciones se ajustan a las necesidades reales y que el gasto está controlado. No obstante, las cifras reales de importación reabren el debate sobre la dependencia exterior de Marruecos para un ritual de enorme arraigo social y cultural.




