Las Fuerzas Armadas de Marruecos han firmado un contrato con la startup nacional Aerodrive Engineering Services (AES) para el suministro de 500 drones kamikazes (munición merodeadora), según ha revelado la plataforma Africa Intelligence. El acuerdo, cerrado el 23 de mayo de 2026, supone un paso decisivo en la estrategia de Rabat por reducir su dependencia de proveedores extranjeros y fortalecer su industria militar local.
Un giro hacia la producción nacional
El contrato refleja la apuesta del reino alauí por el desarrollo de capacidades autóctonas en el sector de la defensa.
«El desarrollo de la industria de defensa marroquí está avanzando con paso firme hacia la autonomía estratégica»,
señalaron fuentes oficiales, que destacaron la prioridad de consolidar la producción en territorio nacional.
Hasta ahora, Marruecos había recurrido principalmente a suministradores extranjeros, como Israel o Estados Unidos, para equipar a sus fuerzas armadas. La elección de AES, una empresa emergente marroquí, indica un cambio de doctrina que busca crear un ecosistema industrial local, generar empleo cualificado y garantizar un suministro soberano en un contexto regional de creciente competencia armamentística.
Impacto en el equilibrio regional
La adquisición de 500 drones kamikazes, capaces de operar como munición merodeadora y atacar objetivos con precisión, supone un salto cualitativo en las capacidades de las Fuerzas Armadas marroquíes. La decisión llega en un momento de tensión latente en el norte de África, con el contencioso del Sáhara Occidental aún abierto y la modernización militar de Argelia como telón de fondo.
Desde el punto de vista de la defensa española, el fortalecimiento de la industria militar marroquí no pasa desapercibido. Marruecos es un vecino estratégico con el que España mantiene relaciones complejas, marcadas por la cooperación en inmigración y antiterrorismo, pero también por discrepancias en soberanía territorial. La capacidad de producir armamento de forma autónoma podría alterar el equilibrio de fuerzas en el Mediterráneo occidental y el Sahel.




