El ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, ha intervenido este martes en la inauguración de la II Conferencia Ministerial sobre Mantenimiento de la Paz en el entorno francófono para reclamar que la ONU adapte sus mandatos a las condiciones reales sobre el terreno. La declaración se produce en un contexto de creciente competencia diplomática entre Marruecos y España por la influencia en África y el Sahel.

Bourita insistió en que las operaciones de paz deben basarse en «mandatos realistas, jerarquizados y alcanzables», respaldados por estrategias políticas claras y evaluadas periódicamente. El ministro subrayó la necesidad de que Naciones Unidas abandone enfoques genéricos y ajuste sus misiones a la evolución de los conflictos locales.

El papel de Marruecos en las operaciones de paz

El secretario general de la ONU, António Guterres, agradeció expresamente a Marruecos y a Francia su contribución al mantenimiento de la paz durante la sesión inaugural, en un mensaje pregrabado. Guterres recordó que el mundo vive actualmente más conflictos armados que en ningún otro momento desde 1945, y que el mantenimiento de la paz sigue siendo una de las herramientas más concretas del organismo multilateral.

La intervención de Bourita busca posicionar al Reino alauí como un actor central en la diplomacia de paz en África, en un momento en que Rabat compite con Madrid por el liderazgo en la región del Sahel, donde ambos países mantienen intereses estratégicos y presencia en misiones internacionales.

La conferencia, que reúne a ministros y representantes de países francófonos, aborda la reforma de las operaciones de paz ante los nuevos desafíos del siglo XXI, como el terrorismo, los conflictos asimétricos y la degradación climática.