El periodista Ali Lmrabet, de 66 años y residente en España, fue arrestado el pasado domingo 12 de julio en Tánger y posteriormente puesto en libertad, aunque permanece a la espera de un posible juicio. La detención se enmarca en una nueva oleada de presión contra la libertad de prensa en Marruecos.
Lmrabet, de nacionalidad franco-marroquí, fue trasladado a Casablanca para prestar declaración ante la policía, en una garde à vue (detención preventiva) que concluyó este miércoles 15 de julio. Según fuentes próximas al periodista, se le acusa de difamar al jefe de la policía y al principal consejero del rey de Marruecos.
On me reproche d’avoir diffamé le chef de la police et le principal conseiller du roi
declaró Lmrabet en alusión a los cargos que pesan sobre él. La Justicia marroquí le imputa, según el comunicado oficial, «la publicación de contenidos digitales difamatorios e injuriosos».
El periodista, crítico habitual con el régimen alauí, reside desde hace años en España, donde ha continuado su labor informativa a través de medios digitales. Su detención ha sido condenada por varias organizaciones de defensa de los derechos humanos, que consideran el proceso una nueva muestra del acoso judicial contra la prensa independiente en Marruecos.
Por el momento, Lmrabet ha quedado en libertad sin fianza, aunque el caso sigue abierto y podría derivar en un juicio en los próximos meses. El incidente amenaza con tensar las relaciones bilaterales entre España y Marruecos, dado que el afectado es un residente legal en territorio español y cuenta con el respaldo de asociaciones de periodistas en ambos países.




