Las autoridades marroquíes han detenido este sábado en Marrakech a una joven influenciadora de 30 años con doble nacionalidad francesa y argelina, según ha informado el medio argelino TSA. El arresto se produce en un contexto de creciente tensión entre Rabat y Argel, que ha llevado a las autoridades marroquíes a actuar contra ciudadanos argelinos y franco-argelinos por incidentes que antes podían haber pasado desapercibidos.

La detención, ocurrida el 14 de junio, se enmarca en una escalada de roces diplomáticos entre los dos países del Magreb. Según la misma fuente, las autoridades de Rabat aprovechan cualquier incidente, por menor que sea, para detener y emprender acciones judiciales contra ciudadanos con nacionalidad argelina o franco-argelina. No es la primera vez que se producen arrestos de este tipo, como se ha visto en casos anteriores que han generado malestar en Argelia.

Las tensiones entre Marruecos y Argelia como telón de fondo

La relación entre Marruecos y Argelia atraviesa uno de sus peores momentos desde la ruptura de relaciones diplomáticas en 2021, a raíz de las acusaciones de Rabat sobre el supuesto apoyo argelino al Frente Polisario. Desde entonces, ambos países han incrementado la presión mutua, y ciudadanos de uno y otro lado se ven a menudo atrapados en la disputa.

El caso de la influenciadora franco-argelina ha provocado reacciones inmediatas en redes sociales, donde se critica la actuación marroquí y se pide su liberación. Por el momento, las autoridades marroquíes no han emitido un comunicado oficial sobre los motivos concretos del arresto.

La detención tiene también una dimensión internacional, ya que la afectada posee pasaporte francés. Francia, que mantiene relaciones complejas tanto con Marruecos como con Argelia, podría verse llamada a intervenir para garantizar sus derechos consulares, lo que añadiría un nuevo frente diplomático en la región.