El Reino de Marruecos ha enviado un contingente militar a la Franja de Gaza, según ha anunciado el denominado «Consejo de Paz» impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump. La fuerza marroquí llegó a Israel el pasado 18 de junio y se encuentra en proceso de despliegue en el enclave palestino, en una decisión que altera el equilibrio estratégico de Oriente Próximo y afecta directamente los intereses de seguridad de España.
La noticia, difundida por el portal argelino TSA, señala que la iniciativa forma parte de los planes de la administración Trump para estabilizar Gaza tras el conflicto armado. Marruecos se convierte así en el primer país árabe en desplegar tropas sobre el terreno desde el inicio de la guerra, lo que supone un giro significativo en su política exterior y una apuesta por alinearse con la estrategia estadounidense-israelí en la región.
Implicaciones para España y el Magreb
La decisión de Rabat, tomada bajo la autoridad del rey Mohamed VI y coordinada por la Dirección General de Estudios y Documentación (DGED) —los servicios de inteligencia marroquíes—, genera tensiones inmediatas con Argelia, que ya ha manifestado su rechazo a cualquier presencia militar extranjera en Gaza que no cuente con el respaldo de la ONU. El conflicto diplomático entre ambos vecinos del Magreb se agrava, y España, como socio estratégico de ambos países, queda en una posición delicada.
La llegada de tropas marroquíes a Gaza el 18 de junio marca un punto de inflexión en el conflicto, al introducir un actor regional directamente sobre el terreno.
Fuentes diplomáticas consultadas por TSA indican que el despliegue busca posicionar a Marruecos como socio clave en la posguerra de Gaza, a cambio de un mayor respaldo estadounidense en el Sáhara Occidental. Sin embargo, la medida también afecta a los intereses españoles, especialmente en los ámbitos de la migración y la seguridad antiterrorista, ya que Rabat podría endurecer su postura negociadora con Madrid en estos asuntos para obtener concesiones.
La operación se enmarca en el «Consejo de Paz», un mecanismo creado por Trump para coordinar los esfuerzos de reconstrucción y seguridad en Gaza tras la ofensiva israelí. La participación de Marruecos, que normaliza su colaboración militar directa con Israel, es vista por analistas regionales como un riesgo de escalada que podría extender el conflicto más allá de las fronteras palestinas.




