La Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN) y la Dirección General de Vigilancia Territorial (DGST) de Marruecos llevaron a cabo el lunes 8 de junio una operación coordinada en Marrakech y Tánger que culminó con la detención de 11 personas acusadas de tráfico de drogas, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal, según un comunicado oficial difundido este martes.
Los arrestados, de nacionalidades marroquí, francesa, belga y neerlandesa, estaban sujetos a órdenes de búsqueda nacionales e internacionales. La operación supone un golpe significativo al narcotráfico en el Mediterráneo occidental, una de las principales rutas de entrada de estupefacientes hacia Europa, incluida España.
Una red con ramificaciones europeas
Las autoridades marroquíes no precisaron las cantidades de droga incautadas ni el modus operandi de la organización, pero fuentes de la investigación apuntan a que la red operaba desde el norte de Marruecos y utilizaba embarcaciones rápidas para trasladar hachís y cocaína hacia las costas europeas. Las conexiones con Francia, Bélgica y Países Bajos indican una estructura transnacional con capacidad de distribución en varios países.
Marruecos es uno de los mayores productores mundiales de hachís, y las autoridades han intensificado en los últimos años la lucha contra el narcotráfico, con operaciones conjuntas con agencias europeas como la Europol. La acción del lunes se enmarca en esa estrategia de cooperación internacional.
Los detenidos han sido puestos a disposición de la justicia marroquí, que deberá determinar su posible extradición a los países reclamantes. La operación refuerza la presión sobre las rutas del narcotráfico que afectan directamente a la seguridad en el estrecho de Gibraltar.




