El Gobierno marroquí ha puesto en marcha el desarrollo de dos nuevas estaciones de transferencia de energía por bombeo (STEP) en las localidades de Ifahsa y El Menzel, en el norte del país. La iniciativa busca reforzar la capacidad de almacenamiento eléctrico en un contexto de apuesta por las fuentes renovables, según ha informado el Ministerio de Transición Energética marroquí.

Las STEP son infraestructuras que utilizan el bombeo de agua entre dos embalses a diferente altitud para almacenar energía cuando hay excedente de generación —generalmente de origen solar o eólico— y liberarla mediante turbinas cuando la demanda aumenta. Su construcción se enmarca en la estrategia del reino alauí de alcanzar el 52% de capacidad renovable instalada para 2030.

Dos proyectos estratégicos en el norte

Ifahsa, situada en la región de Tánger-Tetuán-Alhucemas, y El Menzel, en la zona de Fez-Mequínez, se suman a las dos STEP ya operativas en el país: Afourer y Abdelmoumen. Según las autoridades marroquíes, las nuevas estaciones permitirán integrar de forma más eficiente la creciente producción de electricidad a partir del sol y el viento, reduciendo los vertidos de energía no aprovechada.

No obstante, fuentes del sector energético consultadas por medios locales señalan que el rendimiento de estas instalaciones sigue siendo limitado —apenas un 70-80% de eficiencia ida y vuelta— y que su impacto ambiental no es desdeñable, al requerir grandes extensiones de terreno y alterar el caudal de los ríos. A pesar de ello, Marruecos considera las STEP una pieza clave para dar estabilidad a su red eléctrica y competir con el modelo energético de sus vecinos, incluido España.

Una pieza en la transición energética

El reino alauí aspira a convertirse en un hub regional de energías limpias, con proyectos como el complejo solar de Noor o los parques eólicos de Tarfaya y Laâyoune. La electrificación del transporte y la desalinización de agua también presionan la demanda. Las STEP ofrecen una solución de almacenamiento a gran escala, aunque a largo plazo el desarrollo del hidrógeno verde podría desplazarlas.

Por ahora, la apuesta marroquí por el bombeo refleja una tendencia global: según la Agencia Internacional de la Energía, la capacidad mundial de almacenamiento por bombeo debería duplicarse para 2030 si se quieren cumplir los objetivos climáticos. Marruecos, con un 84% de su electricidad ya proveniente de fuentes renovables en horas punta, corre para cubrir el resto.