El presidente del Instituto Amadeus, Brahim Fassi Fihri, afirmó este miércoles en Rabat que Marruecos ha dejado de ser un simple país atractivo para convertirse en un actor «estructurante» de las cadenas de valor internacionales. La declaración, realizada el 20 de mayo, subraya la ambición del reino alauí de organizar corredores logísticos y alianzas entre África, Europa, el Atlántico y el Sur global.

El análisis, difundido por el think tank con sede en Rabat, sitúa a Marruecos como un nodo clave que compite directamente con los intereses industriales y portuarios de España en el Mediterráneo y África Occidental. Fuentes del Instituto Amadeus señalaron a la prensa que el país está desarrollando infraestructuras de transporte y energías renovables que permiten articular redes de suministro alternativas a las rutas tradicionales europeas.

La transformación marroquí se apoya en proyectos como el puerto de Tánger Med, la línea de alta velocidad y las plantas solares de Noor, que han atraído inversión extranjera y posicionan al país como plataforma para cadenas de valor globales. Mientras, España mantiene su papel como puerta de entrada europea, pero la creciente competencia de Marruecos amenaza con desplazar parte del tráfico logístico y manufacturero hacia el norte de África.

«Le Maroc, qui n’est plus seulement un pays attractif, est en passe de devenir un acteur structurant» (Marruecos, que ya no es solo un país atractivo, está en vías de convertirse en un actor estructurante).

El giro estratégico marroquí, según el análisis, podría alterar el equilibrio de influencia en la región si logra consolidar corredores que conecten el Sahel con el Atlántico, un área donde España ha sido tradicionalmente el socio preferente de la Unión Europea.