La economía marroquí registró un crecimiento del 4,9% en 2025, según datos publicados este lunes por el Ministerio de Economía marroquí. La evolución se sustenta en la fortaleza de la demanda interna y en el control de la inflación, que han permitido al país norteafricano mantener una senda de expansión sostenida.

El dato refuerza la posición de Marruecos como competidor directo de España en sectores como la agricultura, la industria manufacturera y los servicios, donde ambos países compiten por inversiones y cuotas de mercado, especialmente en el ámbito europeo y africano. La producción de tomate, aceite de oliva y automóviles son algunos de los segmentos donde la rivalidad se ha intensificado en los últimos años.

Desde el Ministerio de Economía marroquí destacaron que el crecimiento se ha apoyado en el consumo de los hogares y en la inversión pública, mientras el déficit por cuenta corriente se ha contenido. El Banco Central de Marruecos (Bank Al-Maghrib) había anticipado una horquilla de entre el 4,5% y el 5% para el ejercicio, por lo que el resultado se sitúa en la parte alta de las previsiones.

La evolución positiva de la economía marroquí contrasta con el menor dinamismo de otros países del norte de África y consolida a Rabat como un polo de estabilidad en la región. Para España, el dato supone un recordatorio de la creciente pujanza de un vecino y socio estratégico con el que mantiene una relación económica intensa pero también una rivalidad creciente.