La economía de Marruecos creció un 4,9% en 2025, frente al 4,4% de 2024, según los datos definitivos de las cuentas nacionales publicados el 8 de junio de 2026 por el Alto Comisionado de Planificación (HCP). El resultado supera las previsiones iniciales del Gobierno marroquí y, según analistas del país magrebí, consolida su posición como polo de atracción de inversiones y competidor estratégico en sectores como la automoción, la logística y las energías renovables.

El dato continúa la tendencia iniciada en 2024, cuando el PIB marroquí se expandió un 4,4%, y sitúa el crecimiento medio del bienio cerca del 4,65%, muy por encima del promedio de la Unión Europea, que cerró 2025 con un aumento del 1,8%, según estimaciones de la Comisión Europea.

La inversión, el principal motor

El informe del HCP, difundido también por el Banco Central de Marruecos, señala que el avance económico se apoyó en la demanda interna y, de forma destacada, en la inversión bruta, que creció un 16,3% durante el ejercicio. Este capítulo contribuyó con cinco puntos porcentuales al crecimiento total, confirmando su papel como principal palanca de la actividad económica, según los expertos del HCP.

Las ramas no agrícolas progresaron un 3,9%, mientras que el sector agrícola experimentó un fuerte repunte del 8,2%, impulsado por unas condiciones climáticas favorables que rompieron la sequía de los dos años anteriores. Marruecos es un país especialmente dependiente de las precipitaciones para su producción cerealista, y la recuperación del campo ha aliviado la presión sobre las cuentas públicas al reducir las subvenciones a la importación de trigo.

Crecimiento como competidor estratégico

El crecimiento marroquí tiene una lectura económica relevante para su entorno regional. Rabat ha acelerado en los últimos años su política de sustitución de exportaciones en sectores donde antes dependía de proveedores externos, como la automoción o los componentes eléctricos, al tiempo que ha atraído inversiones de multinacionales que antes se instalaban en otros países del sur de Europa.

El HCP confirmó en su comunicado que la demanda interna y la inversión siguen siendo los pilares del crecimiento.

La croissance économique nationale s’améliore à 4,9% en 2025, grâce à la demande intérieure et à l’investissement, qui confirment leur rôle de principal levier de l’activité économique.

Con un PIB nominal cercano a los 145.000 millones de euros al cambio actual, la economía marroquí es la quinta de África, por detrás de Nigeria, Sudáfrica, Egipto y Argelia, pero se sitúa como la más dinámica del Magreb. Los analistas del Fondo Monetario Internacional (FMI) prevén que el país mantenga un ritmo de crecimiento en torno al 4,5% durante el bienio 2026-2027, condicionado a la evolución del sector agrícola y a la demanda europea, su principal mercado exterior.