El tribunal marroquí ha emitido condenas graves contra dos destacados miembros del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM) en el marco del caso conocido como el ‘Pablo Escobar del Sahara’, según el fallo dado a conocer este viernes 26 de junio. Se trata de la primera vez que figuras políticas de primer nivel son condenadas en Marruecos por narcotráfico, un hecho que golpea al partido gobernante y tensa el panorama político interno.

El proceso, que ha seguido con atención la opinión pública marroquí e internacional, ha puesto bajo los focos la relación entre el tráfico de estupefacientes y las altas esferas políticas del país norteafricano. Las condenas, descritas como ‘lourdes condamnations’ (condenas graves), no han especificado aún las penas exactas, pero el peso simbólico del fallo es incuestionable.

Un caso que sacude al PAM

El Partido Autenticidad y Modernidad, formación fundada por el asesor real Fouad Ali El Himma, ha sido una pieza clave en la arquitectura política de Marruecos. La implicación de dos de sus barones en una trama internacional de drogas supone un terremoto interno. No todas las cuestiones han encontrado respuesta, según ha trascendido, lo que sugiere que la investigación podría tener ramificaciones aún no reveladas. El tribunal no ha detallado si existen otros políticos implicados, ni si las condenas actuales son el fin del proceso o solo el primer capítulo de una depuración más amplia.

Implicaciones para la reputación marroquí

Marruecos, que ha hecho de la lucha contra el narcotráfico uno de sus estandartes de seguridad, ve ahora salpicada su imagen por la condena de figuras de primer nivel. El caso, bautizado con el apodo del ‘Pablo Escobar del Sahara’, remite a la figura del capo colombiano y subraya la magnitud del tráfico de drogas en la región del Sáhara. La sentencia, aunque ejemplarizante, deja en evidencia que el problema alcanza a las élites políticas.

Para España, vecino y socio estratégico de Marruecos, el desenlace del juicio es relevante: la estabilidad interna del país magrebí y su credibilidad como socio en la lucha antinarcóticos son factores que afectan directamente a la cooperación bilateral. La condena de estos políticos, no obstante, refuerza la narrativa de que la justicia marroquí actúa sin distinciones, aunque quede pendiente saber si las investigaciones profundizarán en el entramado.