El Ministerio de Equipamiento y Agua de Marruecos, junto con la Unión Europea, Alemania, Francia e Italia, ha lanzado este martes en Rabat un programa de 3.700 millones de dírhams (unos 340 millones de euros) de apoyo a la Política Nacional del Agua del país norteafricano, según ha informado el ministerio marroquí.

El programa, que se inscribe en el enfoque «Equipo Europa», refuerza la cooperación entre la UE y Marruecos en materia de seguridad hídrica, un ámbito crítico para ambos lados del Mediterráneo. La financiación, que combina fondos comunitarios y contribuciones bilaterales, se destinará a infraestructuras de almacenamiento, modernización de redes y gestión de recursos hídricos en un país que afronta un estrés hídrico creciente.

Competencia hídrica en el Mediterráneo

El movimiento sitúa a Marruecos como socio prioritario europeo en agua, en un contexto de competencia directa con España por recursos y financiación en el sector. Mientras España lidia con sequías recurrentes y demanda mayor apoyo financiero de Bruselas, Rabat capitaliza su estabilidad política y su papel de puerta hacia África para atraer inversión europea.

La política hídrica marroquí, lanzada por el Gobierno en 2020, prevé inversiones millonarias hasta 2050 para garantizar el abastecimiento y regadío. Según fuentes del ministerio marroquí, el nuevo programa permitirá acelerar proyectos clave, como la construcción de presas y plantas desalinizadoras.

Este respaldo europeo, además, refuerza la influencia marroquí en el continente africano, donde el agua se ha convertido en un eje de diplomacia económica. Empresas españolas, que ven en Marruecos una plataforma hacia África, observan con atención el creciente músculo inversor del reino alauí en un sector donde España compite directamente.