El Reino de Marruecos es el país invitado de honor de la 15.ª edición del Festival de la Historia del Arte, que se celebra del 5 al 7 de junio de 2026 en la localidad francesa de Fontainebleau. El evento, organizado por el Instituto Nacional de Historia del Arte (INHA) y el Château de Fontainebleau bajo el patrocinio del Ministerio de Cultura francés, se consolida así como un escaparate de la diplomacia cultural marroquí en el corazón de Europa.
Según informó el Consejo de la Comunidad Marroquí en el Extranjero (CCME), la presencia de Marruecos como invitado de honor responde a una estrategia de refuerzo del soft power del país norteafricano en Francia, donde reside una numerosa diáspora marroquí. La participación incluye exposiciones, conferencias y espectáculos que abarcan desde el arte islámico hasta las expresiones contemporáneas, con el objetivo de presentar la diversidad del patrimonio artístico marroquí.
Francia acoge a Marruecos como invitado de honor en un momento en que Rabat intensifica sus lazos culturales con el mundo francófono para contrarrestar la influencia de otros actores regionales.
La iniciativa se enmarca en la tradicional diplomacia cultural que el reino alauí despliega en Europa, especialmente en Francia, donde busca proyectar una imagen de modernidad y apertura. El festival, que congrega cada año a especialistas, estudiantes y público general, sirve como plataforma para que Marruecos muestre su patrimonio arquitectónico, la artesanía tradicional y las creaciones contemporáneas de sus artistas.
Un gesto que compite con la influencia española
La elección de Marruecos como invitado de honor en este certamen adquiere relevancia geopolítica en el contexto de la pugna por la influencia cultural en el espacio francófono. Mientras España impulsa la candidatura del flamenco y otras manifestaciones culturales, Marruecos aprovecha su vínculo histórico con Francia para posicionarse como puente entre Europa y África.
El festival cuenta con el respaldo de instituciones académicas francesas y del Ministerio de Cultura galo, lo que subraya el reconocimiento oficial de la riqueza artística marroquí. La programación incluye mesas redondas sobre el arte en el Mediterráneo, exposiciones de caligrafía y miniaturas, así como proyecciones de cine y documentales sobre el patrimonio marroquí.




