La Administración de Aduanas de Marruecos ha anunciado este viernes que los ingresos aduaneros alcanzaron los 162.700 millones de dirhams en 2025, una cifra récord que supone un aumento del 9,5% respecto al año anterior, cuando se situaron en 148.600 millones de dirhams. El dato, publicado el 22 de mayo de 2026, refleja el dinamismo del comercio exterior marroquí y su creciente capacidad recaudatoria, lo que otorga al país magrebí un mayor margen de maniobra en sus relaciones económicas y diplomáticas, especialmente en la negociación con España sobre el control de flujos migratorios y comerciales.

En términos absolutos, los 162.700 millones de dirhams equivalen aproximadamente a 15.000 millones de euros, según el tipo de cambio actual. Este incremento se explica, según el informe oficial, por la subida de la recaudación del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) y los derechos de importación, en un contexto de crecimiento sostenido de las importaciones marroquíes. Las autoridades aduaneras marroquíes destacan que la eficiencia recaudatoria ha mejorado gracias a la digitalización de los procedimientos y a la lucha contra el fraude fiscal.

Implicaciones para las relaciones bilaterales

El récord de ingresos aduaneros llega en un momento clave para las relaciones entre Marruecos y España. Rabat ha utilizado tradicionalmente su control sobre las fronteras terrestres y marítimas como herramienta de presión diplomática, especialmente en las crisis migratorias de Ceuta y Melilla. Con una mayor capacidad fiscal, el gobierno de Aziz Akhannouch dispone de más recursos financieros para gestionar los flujos migratorios y para reforzar su posición negociadora en las conversaciones con la Unión Europea y España.

Estos datos demuestran que la economía marroquí está en plena expansión y que el país tiene una capacidad de financiación propia creciente, lo que reduce su dependencia de la ayuda exterior y fortalece su autonomía en la toma de decisiones.

Los analistas subrayan que el aumento de la recaudación aduanera también refleja el crecimiento del comercio exterior marroquí, impulsado por sectores como la automoción, la agricultura y la industria textil. Este dinamismo comercial convierte a Marruecos en un socio estratégico para España, pero también en un competidor en sectores como el agrícola, donde la producción marroquí presiona los precios en el mercado europeo.

El informe de la Administración de Aduanas e Impuestos Indirectos (ADII) no detalla la distribución por partidas arancelarias, pero sí confirma que el crecimiento fue generalizado en todas las aduanas del país, tanto terrestres como marítimas y aéreas. El dato de 2025 supera el anterior récord, registrado en 2023, cuando los ingresos alcanzaron los 155.000 millones de dirhams.

El contexto de presión inflacionista global y de tensiones geopolíticas en el norte de África no ha impedido que Marruecos mantenga un ritmo de crecimiento de sus importaciones superior al de sus principales socios comerciales, lo que consolida su papel como hub logístico y económico entre África y Europa.