El Gobierno de Marruecos ha anunciado una nueva bajada de los precios de los combustibles a partir de la próxima semana, coincidiendo con la festividad del Aid Al-Adha, y ha restablecido los derechos de aduana a la importación de trigo blando y sus derivados, una vez confirmadas las buenas perspectivas de la campaña cerealera.
Según fuentes del sector citadas por la prensa marroquí, la reducción del precio del gasóleo será la más notable, en un contexto de caída de los precios del petróleo en los mercados internacionales. La medida, aunque de alcance limitado, alivia el bolsillo de los consumidores después de semanas de estabilidad.
Por otro lado, el decreto n.º 2.26.419, aprobado el jueves en el Consejo de Gobierno, restablece la percepción del derecho de importación para el trigo blando, que había sido suspendido temporalmente. Los profesionales del sector cerealero han acogido la decisión con satisfacción, ya que la cosecha nacional se perfila como una de las más abundantes de los últimos años, lo que reduce la necesidad de recurrir a las importaciones.
Estas dos medidas reflejan la voluntad del Ejecutivo marroquí de ajustar su política arancelaria y de precios a la coyuntura interna, con el objetivo de proteger la producción local y trasladar a los consumidores el abaratamiento de las materias primas energéticas. La evolución del mercado energético y agrícola marroquí tiene un impacto directo sobre la competitividad de España en el Mediterráneo, ya que ambos países compiten en sectores como el agroalimentario y la logística de hidrocarburos.




