Marruecos aspira a atraer el 1% del volumen de negocio mundial del sector del videojuego para 2030, según han anunciado este miércoles fuentes gubernamentales. El objetivo forma parte de una estrategia para diversificar la economía del país y posicionarlo como hub regional en industrias creativas y tecnológicas, en competencia directa con España por la captación de talento e inversión digital.
Para lograrlo, el reino alauí impulsa eventos como el Morocco Gaming Expo, una feria internacional destinada a promocionar el ecosistema local, atraer inversores extranjeros y desarrollar la industria nacional del e-sport. La iniciativa fue presentada el pasado 20 de mayo de 2026, coincidiendo con el lanzamiento de la edición anual del certamen.
Un mercado en expansión
El mercado global del videojuego movió en 2025 más de 200.000 millones de dólares (unos 185.000 millones de euros), según datos de la consultora Newzoo. Captar el 1% de ese volumen supondría para Marruecos unos ingresos anuales cercanos a los 2.000 millones de dólares, una cifra que el Gobierno considera alcanzable si se mantiene el ritmo de crecimiento del sector en la región.
El plan marroquí pasa por crear incentivos fiscales para estudios de desarrollo, formar talento local en universidades y escuelas de negocio, y construir infraestructuras técnicas como servidores y centros de datos. La competencia con España se intensifica: el país vecino alberga ya eventos como la Madrid Games Week y cuenta con un ecosistema de más de 500 estudios, aunque Marruecos ofrece costes laborales más bajos y una ubicación estratégica entre Europa y África.
Según fuentes del Ministerio de Industria marroquí, el país espera que el Morocco Gaming Expo actúe como catalizador: «Estamos creando un ecosistema completo, desde la formación hasta la comercialización, para que las empresas internacionales vean en Marruecos un socio fiable y competitivo», declaró un portavoz oficial durante la presentación del evento.
La apuesta por el videojuego forma parte de un plan más amplio de transformación económica que incluye también la inteligencia artificial, la ciberseguridad y la producción audiovisual. Marruecos busca reducir su dependencia de sectores tradicionales como la agricultura y el turismo, y aspira a convertirse en un referente digital en el norte de África para finales de la década.




