El presidente de Senegal, Bassirou Diomaye Faye, ha expresado este sábado sus «remerciements les plus sincères» al rey de Marruecos, Mohammed VI, tras la concesión de una ‘gracia real‘ a varios ciudadanos senegaleses. El gesto, que ha sido interpretado como un nuevo espaldarazo a las relaciones bilaterales, se ha producido en un contexto en el que ambos países tratan de profundizar su cooperación en África Occidental.

El motivo del agradecimiento

La gracia real ha beneficiado a un grupo de hinchas senegaleses que fueron condenados por incidentes ocurridos durante la pasada Copa Africana de Naciones (CAN), celebrada en Marruecos entre diciembre de 2025 y enero de 2026. Según fuentes oficiales senegalesas, el indulto real fue comunicado por la Embajada de Marruecos en Dakar y ha sido recibido con satisfacción por el Gobierno de Faye.

«Queremos transmitir nuestro más sincero agradecimiento a Su Majestad el Rey por este gesto de magnanimidad», declaró el presidente senegalés en un comunicado difundido por la presidencia.

Senegal y Marruecos mantienen una relación diplomática histórica, que se ha intensificado en los últimos años en ámbitos como la agricultura, la energía y la seguridad regional.

Implicaciones geopolíticas

El refuerzo de los lazos entre Marruecos y Senegal tiene una lectura geopolítica que afecta a los intereses de España en la región. Marruecos compite directamente con la diplomacia española por la influencia en los países del Sahel y del África Occidental francófona. El Gobierno español ha intensificado en los últimos meses sus contactos con Senegal para tratar de contrarrestar el creciente peso de Rabat en la zona, especialmente tras la normalización de relaciones entre Marruecos e Israel y el apoyo de varios países africanos al plan de autonomía para el Sáhara Occidental.

Desde el Ejecutivo español han preferido no hacer comentarios oficiales, aunque fuentes diplomáticas consultadas admiten que el gesto de Mohamed VI «refuerza la posición de Marruecos como actor central en la región». La competencia por la influencia en Senegal se ha convertido en una prioridad para la política exterior española ante el aumento de la inmigración irregular procedente de las costas senegalesas.