El reino de Marruecos ha sumado en las últimas horas varios hitos diplomáticos e industriales que consolidan su creciente influencia internacional. Por un lado, ocupará el primer escaño en la 81ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que se inaugurará en septiembre en Nueva York, según el sorteo celebrado este martes. Paralelamente, el sector automovilístico marroquí, ya el primero de África, se prepara para la próxima batalla de la electrificación, las baterías y los vehículos conectados. En el ámbito de la artesanía, el secretario de Estado encargado de la Artesanía y la Economía Social y Solidaria ha anunciado la creación de 272 nuevas corporaciones desde la entrada en vigor de la ley 50.17, con el objetivo de reforzar la organización profesional y la protección social de los artesanos.
En el plano diplomático, el puesto de honor en la ONU —asignado por sorteo a Marruecos— le otorga una visibilidad destacada en el principal foro multilateral, en un momento en el que el reino alauí intensifica su presencia en organismos internacionales y su rivalidad con España en diversos ámbitos estratégicos. La industria automovilística, por su parte, afronta el reto de la movilidad del futuro: electrificación, inteligencia artificial, hidrógeno y nuevas cadenas de valor, tras haber pasado en dos décadas de ser un importador neto a convertirse en la primera potencia automotriz del continente africano.
Mientras tanto, en el vecino Gabón, la oposición sigue bajo presión: el ex primer ministro Bilie-By-Nze permanece en prisión tras ser rechazada la demanda de nulidad de procedimiento presentada por su defensa, que denuncia «una violación grave del derecho gabonés y de las garantías fundamentales del juicio justo». En el ámbito deportivo, la selección argelina de fútbol se prepara para su debut en el Mundial de 2026, que se celebrará en Estados Unidos, con un partido contra Argentina el 17 de junio en Kansas City. El joven Ibrahim Maza, del Bayer Leverkusen, apunta a titular en ese encuentro.




