La prensa marroquí ha comenzado a leer en clave de «fin de una anomalía» ciertos cambios en la posición del reino alauí sobre el Sáhara Occidental, en un contexto de creciente presión sobre España. El diario Aujourd’hui le Maroc publicó el 10 de junio de 2026 un artículo de opinión titulado exactamente así, «La fin d’une anomalie», en el que se sugiere que el estatus del Sáhara está siendo corregido, lo que afecta directamente a la estrategia de Rabat frente a Madrid.

Un giro en la estrategia marroquí

El artículo, sin firma, parte de una reflexión sobre cómo ciertos cambios que hoy parecen evidentes eran considerados imposibles hace apenas unos años. Para ilustrarlo, el texto recurre al primer informe de actividad de la Agencia Nacional de Apoyo Social, correspondiente a 2025, como ejemplo de una institución que ya forma parte del paisaje administrativo marroquí sin levantar controversia.

Sin embargo, el análisis trasciende lo meramente institucional. La «anomalía» a la que alude el título remite, según fuentes diplomáticas consultadas por la prensa española, a la reivindicación marroquí sobre el Sáhara Occidental. Rabat considera que el statu quo actual –con el Frente Polisario controlando parte del territorio y el respaldo de Argelia– es insostenible y debe corregirse mediante el reconocimiento pleno de la soberanía marroquí.

El pulso con España

El artículo cobra especial relevancia en el contexto de las tensas relaciones entre Marruecos y España. Rabat ha endurecido su discurso en las últimas semanas, especialmente después de que el Gobierno de Pedro Sánchez mantuviera contactos con representantes del Frente Polisario, algo que Marruecos considera una violación de los acuerdos alcanzados en abril de 2022, cuando España apoyó el plan de autonomía propuesto por Rabat para el Sáhara.

La prensa marroquí interpreta la actual postura de Madrid como una «anomalía» que tarde o temprano será corregida, al igual que la cuestión del Sáhara en su conjunto.

Marruecos ha intensificado sus pasos en el ámbito diplomático, buscando un mayor respaldo internacional a su propuesta de autonomía. Francia y Estados Unidos han mostrado un apoyo explícito, mientras que España mantiene una posición ambigua que enfurece a Rabat.

El artículo de Aujourd’hui le Maroc no menciona explícitamente a España, pero el contexto geopolítico no deja dudas. La «anomalía» que Marruecos considera haber superado es, precisamente, la falta de un reconocimiento firme de su soberanía sobre el Sáhara. Y la «corrección» que se avecina, según la lectura de los analistas marroquíes, tendrá consecuencias directas para los intereses españoles en la región, incluyendo la cooperación migratoria y el control de las fronteras de Ceuta y Melilla.