El déficit comercial de Marruecos se ha situado en más de 159.000 millones de dírhams (MMDH) al cierre de mayo de 2026, según los últimos datos publicados este jueves por la Oficina de Cambios marroquí. El saldo negativo refleja un crecimiento de las importaciones más rápido que el de las exportaciones, en un contexto de fuerte demanda externa de bienes de equipo y materias primas.

Las importaciones de bienes alcanzaron los 370,5 MMDH, un incremento del 11,8% respecto al mismo periodo del año anterior. Este aumento estuvo impulsado principalmente por las compras de productos energéticos, vehículos y componentes industriales. Por su parte, las exportaciones también crecieron, pero a un ritmo inferior, lo que ha ampliado la brecha comercial.

El dato se conoce en un momento en que el reino alauí busca diversificar su tejido productivo y reducir su dependencia del exterior, especialmente en sectores como la automoción, la aeronáutica y la agricultura. No obstante, la factura energética sigue siendo uno de los principales lastres para la balanza comercial marroquí, lastrada por la volatilidad de los precios internacionales del petróleo y del gas.

El déficit comercial acumulado a mayo representa aproximadamente el 12% del producto interior bruto (PIB) estimado para 2026, según cálculos de analistas locales. El gobierno marroquí ha avanzado medidas para impulsar las exportaciones, entre ellas la ampliación de acuerdos de libre comercio y el apoyo a las pequeñas y medianas empresas exportadoras, aunque los resultados aún no se reflejan plenamente en las cifras.