La Morocco Tomato Conference, celebrada este jueves en Agadir, ha puesto de manifiesto el avance del sector tomatero marroquí en el mercado europeo, donde gana terreno frente a sus competidores, especialmente España. El encuentro, que reúne a productores, exportadores y compradores europeos, aborda los retos de competitividad que afronta la filial para mantener su crecimiento en un contexto de inestabilidad.
Marruecos consolida su posición como proveedor de tomate en la Unión Europea, compitiendo directamente con las exportaciones españolas. «El Maroc progresa en el mercado europeo de tomate», advierten los organizadores de la conferencia, que destacan la necesidad de seguir mejorando la productividad y la calidad para sostener el ritmo de penetración.
Un desafío directo al campo español
El auge del tomate marroquí supone una presión creciente sobre los agricultores españoles, tradicionalmente uno de los principales suministradores de la UE. La proximity geográfica y los acuerdos comerciales preferenciales facilitan la entrada del producto marroquí en los mercados comunitarios, especialmente en Francia, Países Bajos y Reino Unido.
Los productores españoles denuncian desde hace años lo que consideran una competencia desleal, al no estar sujetos a las mismas exigencias fitosanitarias y laborales que rigen en la UE. La conferencia de Agadir evidencia que Marruecos no solo mantiene, sino que acelera su ofensiva comercial en un sector estratégico para el campo español.
Según fuentes del sector citadas durante el evento, el objetivo marroquí es aumentar aún más su cuota de mercado en la próxima campaña, aprovechando la inestabilidad climática que afecta a las cosechas en el sur de España y la ventaja de costes de producción.
La respuesta de Bruselas y de las organizaciones agrarias españolas será clave para determinar si la tendencia se mantiene o si se establecen nuevos mecanismos de protección para el producto español.




