La región marroquí de Souss-Massa ha emprendido una ambiciosa estrategia de digitalización de la gestión hídrica, combinando reutilización de aguas residuales e inteligencia artificial para hacer frente a la crisis climática y al creciente estrés hídrico. Así lo han comunicado las autoridades regionales en el marco de la IFAT 2026, la feria líder mundial en gestión del agua celebrada en Múnich.
La iniciativa, que busca transitar del actual escenario de escasez hacia una «soberanía hídrica inteligente», se apoya en sensores remotos, plataformas de datos en tiempo real y sistemas de predicción meteorológica. «Las ciudades sostenibles ya no se construyen únicamente con hormigón e infraestructura física, sino también con datos», explicaron los representantes marroquíes durante la feria alemana.
El proyecto sitúa a Marruecos como un competidor estratégico en la gestión de recursos hídricos y digitalización agrícola, sector en el que España mantiene una posición relevante. La crisis climática ha acelerado la adopción de estas tecnologías en el norte de África, con la vista puesta en la reducción de pérdidas en las redes de distribución y la optimización del riego en una región agrícola clave para el país.
Las autoridades prevén que la digitalización permita ahorrar hasta un 30% del consumo actual de agua en la cuenca de Souss-Massa, una de las más explotadas de Marruecos. El plan contempla además la ampliación de plantas de tratamiento de aguas residuales para su reutilización en la agricultura, un paso que consideran indispensable ante el descenso de las precipitaciones.
La apuesta de Rabat por la gestión inteligente del agua se produce en un contexto de competencia creciente con España por los recursos hídricos compartidos y el liderazgo en tecnologías de riego eficiente. Tanto Marruecos como España son potencias hortofrutícolas que dependen cada vez más de la desalinización y el reciclaje de aguas para sostener su producción.




