Infantes de Marina de Estados Unidos han llevado a cabo desde este 15 de mayo ejercicios para la captura de islas remotas en el archipiélago de Filipinas, en una maniobra que refuerza la interoperabilidad y la disuasión en el estratégico mar de China Meridional. Las tripulaciones del Sistema Integrado de Defensa Aérea de los Marines (MADIS), con base en Oahu (Hawái), participan en el entrenamiento.

Limitaciones en Hawái y oportunidad en el Pacífico

Según fuentes del Cuerpo de Marines, las restricciones para realizar ejercicios de fuego real en Hawái han llevado a la unidad a buscar escenarios alternativos. Filipinas ofrece un enclave donde practicar el lanzamiento de misiles y disparos con munición real. Un miembro de la tripulación MADIS, el oficial de apellido Konien, calificó la oportunidad como un motivo de entusiasmo.

Estaba entusiasmado con la oportunidad de disparar rondas y misiles.

El ejercicio se enmarca en la creciente tensión en el mar de China Meridional, donde Pekín reclama la soberanía de la mayor parte del área y ha incrementado su presencia militar. Para Washington, la capacidad de tomar y mantener islas remotas es clave en un eventual conflicto con China. La colaboración con Filipinas, aliado de EE.UU. en la región, también fortalece la defensa conjunta frente a posibles disputas territoriales.

Las maniobras coinciden con el despliegue de medios navales y aéreos estadounidenses en la zona, en un contexto de rivalidad estratégica entre las dos potencias. Fuentes del Pentágono han señalado que estos entrenamientos «mejoran la preparación y demuestran el compromiso con la seguridad de los aliados».