El nuevo primer ministro de Hungría, Peter Magyar, ha viajado este lunes a Varsovia para reunirse con su homólogo polaco, Donald Tusk, en un intento de reparar las deterioradas relaciones bilaterales. La visita, calificada como histórica por ambas partes, supone un giro en la política exterior húngara tras años de tensiones con Polonia durante el mandato de Viktor Orbán.
Un gesto de apertura hacia Varsovia
Magyar, que asumió el cargo el pasado abril, ha querido marcar distancias con la línea dura de su predecesor. La relación entre Budapest y Varsovia se había resentido especialmente por las críticas polacas al giro autoritario del gobierno húngaro y su bloqueo a la ayuda militar a Ucrania. Según fuentes del entorno de Magyar, el nuevo ejecutivo busca restablecer la confianza y recuperar el liderazgo conjunto en el marco del Grupo de Visegrado.
Donald Tusk, por su parte, ha recibido a Magyar con cautela pero con disposición al diálogo. El primer ministro polaco conoce bien las dificultades de lidiar con regímenes iliberales, ya que su propio gobierno ha emprendido una reforma profunda del Estado de derecho desde que llegó al poder en 2023.
Con su visita de presentación a Varsovia, Peter Magyar quiere reparar las deterioradas relaciones de Hungría con Polonia, según declaró su portavoz en la rueda de prensa posterior al encuentro.
Implicaciones para la Unión Europea
El acercamiento entre Budapest y Varsovia podría alterar el equilibrio de poder dentro de la Unión Europea. Ambos países han sido tradicionalmente aliados en el seno del bloque comunitario, aunque en los últimos años sus posturas divergieron en temas clave como la migración o la guerra en Ucrania. La disposición de Magyar a alinearse con las posiciones de Tusk abre la puerta a una nueva dinámica en las cumbres europeas, donde Polonia y Hungría podrían volver a formar un frente común frente a Bruselas.
La visita, que se produce el 18 de mayo de 2026, incluye reuniones bilaterales y una declaración conjunta prevista para la tarde. No se han filtrado aún acuerdos concretos, pero fuentes diplomáticas apuntan a que se abordarán asuntos energéticos y de seguridad regional.




