El sindicato magisterial disidente Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha iniciado una marcha hacia el Estadio Ciudad de México, sede del partido inaugural del Mundial de Fútbol 2026 que arranca en dos días. La protesta, convocada para este 9 y 10 de junio, busca aprovechar la atención mediática global para exigir mejoras laborales y educativas al gobierno mexicano.

La movilización recorre las principales avenidas de la capital y podría afectar la logística del evento deportivo, que organizan conjuntamente México, Estados Unidos y Canadá. La CNTE, una de las corrientes sindicales más combativas del magisterio mexicano, ha mantenido protestas recurrentes durante los últimos años. Entre sus demandas figuran el aumento salarial, la abolición de la reforma educativa y mejores condiciones de infraestructura escolar.

Reivindicaciones históricas y contexto

El sindicato ha denunciado incumplimientos del gobierno en materia educativa desde la reforma de 2013. La elección del Estadio Ciudad de México como sede inaugural responde a la coparticipación del país norteamericano en el torneo. El gobierno federal, en tanto, ha desplegado operativos de seguridad para garantizar el desarrollo del Mundial, aunque fuentes del sindicato prevén una asistencia masiva de maestros.

Hasta el momento no se ha confirmado el número de manifestantes, pero la organización del evento ha instado a las autoridades a mantener el orden sin reprimir las protestas, para evitar daños a la imagen internacional de México.

La CNTE agrupa a miles de docentes en todo el país y ha sido protagonista de paros y plantones en años recientes. La marcha coincide con el ensayo general del acto inaugural, lo que eleva la tensión entre el sindicato y las autoridades. Por ahora, no se reportan incidentes graves, pero la movilización amenaza con empañar el arranque del evento deportivo más visto del mundo.